lunes, 30 de enero de 2012

El examen del demonio

Pues la cosa es que la semana pasada me di cuenta de que hoy tenía el examen de Lingüística (por si no lo sabéis, Lingüística es una mierda de asignatura que nos trae de cabeza a todos los literatos porque no nos va a servir pa' ná porque es muy extensa y el profesor un poco tocapelotas rebuscao' a la hora de hacer ejercicios y explicar temas). Y claro, cuando digo que me di cuenta de que tenía el examen quiero decir que me di cuenta de que no me quedaba apenas tiempo para estudiar.
Así que me puse nerviosa, cogí síndrome de Asperger y me convertí en un malvado ogro que empezó a echar  a patadas de la habitación a todos aquellos que se consideraban mis amigos (y lo digo en pasado porque los he asustado y ya no quieren ni verme, pobrecillos). Como Fiona, la de Shreck, que cuando se hacía de noche se convertía en ogro. Pues lo mismo (pero yo con me vuelvo así cuando hay exámenes de por medio).

Pasé una semana horrible, aunque lo peor fue este finde, cuando tuve una crisis existencial y lo mandé a la mierda todo y dije que no quería estudiar más, que prefería ir a septiembre antes que volver a ver esos malditos apuntes porque yo no servía para eso y me quería morir porque me entraba un test muy chungo y a mí se me daban mal y me dolía la cabeza y no dormía bien y yo sólo quería ser una zanahoria. Así, todo de golpe. 

Esta era mi expresión el sábado cada vez
que miraba los apuntes de Lingüística

Así que el domingo por la mañana acepté mi sino y me negué a mirar más los apuntes y, en vez de eso, hice otras cosas mucho más productivas, como unos carteles de bienvenida para un colega que llegaba ese día desde Albacete (sí, Albacete, tierra de gañanes).
Total, que esta mañana me he despertado más tranquila que todas las cosas (porque como iba a suspender, pa' qué me iba yo a poner verniosa -es lo que pensaba), le he explicado a un colega lo de las funciones del flipao' de Halliday, me he tomado un ColaCao calentiiiiito y me he ido al examen.
Nos han repartido los librillos con las preguntas y toda la parafernalia. He hecho el test así como he podido y, al mirar los ejercicios y la pregunta de teoría, he sentido un alivio parecido al de los anuncios de compresas, porque...

¡ME HA CAÍDO LA PREGUNTA DE HALLIDAY!
(sé que os interesa mucho y que os moríais de ganas de saberlo, por eso os lo cuento)

Y he salido del examen más contenta que contenta. Pero ahora me tengo que preparar los otros 4 que me quedan (pero que me dan un poco igual, porque no son ni la mitad de difíciles que esa asignatura del demonio)

Así que os dejo, que sólo he hecho esta entrada para que no os preocupéis, para que sepáis que aún no he muerto y para que... para que... coño, porque quiero dejar de estudiar un rato norma y uso. Que no puede una ni buscar excusas barateras ya. 

martes, 17 de enero de 2012

Sara y Daphne Por La Tarde

Queridos amigos; fieles lectores y seguidores míos, amantes de lo absurdo y de las imitaciones cutres,

me complace informarles de que en menos de quince días empiezo los exámenes, lo que quiere decir que mi creatividad y facilidad para perder el tiempo están rozando la exageración. Hoy me he levantado con dolor de cintura y de cadera (qué mayor estoy) y en lugar de ir a la biblioteca, me he quedado durmiendo. Además, en vez de estudiar Lingüística, he preferido ponerme a editar vídeos que hice hace varios meses y que nunca publiqué porque siempre estaba de farra por falta de tiempo.

Como sé que les encanta el programa de Sara y Daphne y que nos echaban de menos, subiré los vídeoblogs en otro momento y les enseñaré ahora la consecuencia de un día cualquiera de septiembre. Sí, nos aburrimos mucho en esos días y teníamos unas amigas (y digo teníamos porque después de esto ya no nos dirigirán la palabra y buscarán la forma más fácil de salir del país y empezar una vida nueva en algún lugar donde no entiendan nuestro idioma) de las que nos podíamos aprovechar.

Esta vez contamos con la colaboración de Carolina (quizás la conzcan de otras subnormalidades como Caro und Saro van de la mano), que nos intentará explicar cómo hacer un caldo de bebés. (Y observen con antención cómo de mala soy con las ediciones cutres del movie maker y el corte que hago tan sutil cuando Caro dice "amor").



Amor y exámenes para todos.