jueves, 27 de octubre de 2011

Granada, ciudad sin ley

El otoño ya está aquí y en la Cartuja hace un frío de tres pares de narices.

La Cartuha de Graná (lo que se ve desde mi ventana) entre la niebla

Yo ya me he resfriado y he contagiado a mi compañera de habitación, a mis compañeros de clase y a unos cuantos más de la residencia. Pero ya estoy bien, tranquilos (aunque ellos no tanto, muajaja).

Total, que os quería hablar de algo que me llama mucho la atención de esta ciudad: AQUÍ NO RESPETA LAS SEÑALES DE TRÁFICO NI PERRY. Pero de una manera bestial.

A ver, una cosa es que vayan los peatones y crucen un semáforo en rojo (que eso lo hacemos todos menos yo cuando me sale la vena de madre y empiezo a gritar ¡vándalos! ¡delincuentes! ¡bastardos!) y otra cosa muy distinta es lo que pasa aquí.

Esta es más o menos la cara que ponen TODOS los conductores

Aquí, cuando los coches se acercan a un semáforo pueden pasar dos cosas:
 i) que el semáforo esté en verde para los coches y rojo para los peatones y que estos últimos arriesguen su vida cruzando
 ii) que el semáforo esté en rojo para los coches y verde para los peatones y que estos últimos arriesguen su vida cruzando

Porque aquí los coches se paran cuando tienen el semáforo en rojo pero sólo si hay algún peatón cruzando, porque si no lo hay les da igual y pasan olímpicamente de toda señal. Y si resulta que hay algún peatón y lo dejan pasar, después, OBVIAMENTE, le dan al acelerador, no sea cosa que cambie a verde...

Los motoristas, en la calle de mi residencia, no entienden de sentidos ni de direcciones. Es que les da igual. Y hay un ceda al lado de una glorieta que se la saltan todos los coches en el sentido contrario. ¡EN EL SENTIDO CONTRARIO! ¡¿PERO ESTO QUÉ ES?! No sólo se saltan un ceda sino que circulan en el sentido contrario, como cuando en el Mario Kart te sale la nubecica con el cartel de REVERSE.

El día menos pensado alguien va a acabar muy mal parado. Aunque, ahora que lo pienso, la primera noche casi me atropella una ambulancia. Y el otro día el bus en el que iba una amiga mía atropelló a un muchacho. Y más de una vez he tenido que salir corriendo porque un gañán no ha querido respetar su rojo...

Si pierdo la vida en estas calles, por favor, decidle a mi mujer que la amo. (En cuanto a la herencia y todo eso, le dejo mi blog a mi fiel amiga Daphne, la única capaz de apreciar el valor de este conglomerado de vómitos textuales).



Voy a acabar de acicalarme, que hoy los literatos comparados (¿LITERATOS COMPARADOS? ¡¿EN SERIO?!) nos vamos de farra a adentrarnos en la vida bohemia de las calles granadinas. Qué gracia.


Amor para todos. Menos para todos esos seres infernales que han descubierto mi blog (y todo lo que eso conlleva, como vídeos y tal) hace poco y ya no pueden mirarme a la cara. A vosotros os odio.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Sara y Daphne por la Tarde.

Después de mi cabreo monumental de ayer VUELVEN LAS COLABORACIONES FORZOSAS (ueeeeeeeeee).
En este segundo vídeo ya no le arruino la vida a Daphne, sino que se la arruinamos a una tercera persona cuyo nombre no diré porque se avergüenza de sí misma (y le damos pena).

Subid el volumen y contemplad, fieles lectores, el resultado de una tarde cualquiera de septiembre (y notad cómo se me fue la olla al escribir y ahora Daphne tiene nombre de plato de pasta)



Os pediría que nos tiraseis flores (o cacahuetes), pero como no se puede hacer por interné, DEJAD COMENTARIOS, MALDITOS.

martes, 4 de octubre de 2011

Hoy me han tocado los cojones (dos veces)

Sé que no es habitual que haga entradas del tipo que voy a hacer hoy en mi blog, pero como es mío, me lo follo cuando quiero. Y por follar cuando quiera me refiero a que voy a escribir lo que me dé la gana. Estoy indignada y os voy a contar por qué.

Esta mañana, en clase de Lingüística Aplicada, un muchacho ha tenido los cojones de poner como ejemplo de los diferentes modelos de descripción lingüística que el catalán y el gallego son dialectos del español. Primer momento de indignación.
La mayoría de la gente que estaba ahí (cerca de las cien personas) ha empezado a abuchearlo, mientras que un compañero DE MURCIA le ha comentado en tono sereno y sin apenas alterarse que cómo se atrevía a decir eso, ya que el gallego y el catalán son dos lenguas absolutamente consolidadas, con sus normas ortográficas, sintácticas y gramaticales, su historia y su cultura. He respirado aliviada al comprobar que sólo unos pocos infelices (como este muchacho) tienen la cara de decir eso a estas alturas. Él se ha excusado diciendo que estudia Filología Clásica y que está anclado en el pasado. El profesor le ha dicho que está en el 2011. (Gracias, profesor, prometo estudiar mucho para su asignatura.) Pero es que lo peor estaba a punto de llegar.

Después de la clase he ido a Secretaría a entregar un Certificado Académico que justificara que efectivamente había obtenido la Matrícula de Honor en Bachiller. He ido a la mesa que había libre y he entregado el papel junto con el resguardo de que tenía que entregarlo. Y aquí empieza lo bueno: no me lo han querido aceptar. ¿La razón? El Certificado Académico no era más que un papel mecanografiado, sin membrete ni nada. Y eso no se puede tomar en serio, porque podría haberlo escrito mi madre, claro está. De nada sirve el nombre y la firma de la Secretaria del colegio donde he estudiado ni el sello del mismo. No, nada de eso. Segundo momento de indignación.
Pero es que ahí no acaba todo, porque el mayor motivo por el que no me lo quieren aceptar es porque estaba escrito en catalán, la lengua oficial (junto con el castellano) de la Comunidad Autónoma de donde soy. Y claro, hay muchas cosas que el Secretario no puede entender (así lo ha dicho). Momento de indignación máxima.

Mira, no me jodas. Vale que el catalán no sea lengua oficial del Estado (porque no lo es explícitamente, pues la Constitución se lava las manos diciendo sólo que las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, y por desgracia me encuentro en una Comunidad Autónoma donde sólo es oficial el castellano), pero estamos en una UNIVERSIDAD PÚBLICA de más de 80.000 estudiantes que se vanagloria de la cantidad de intercambios Erasmus, Séneca y Suputamadre que gestiona. ¿Y me estáis poniendo problemas porque traigo un Certificado Académico ESCOLAR (que no se trata de traslado de expediente ni nada, que yo aquí empiezo desde cero) en la lengua vehicular del centro donde he estudiado 15 años? ¿Me vais a decir que la sexta mejor universidad española no quiere aceptarme un certificado de menos de cuatro líneas porque no está en castellano? ¿Y qué me decís de todos los Erasmus que -ME JUEGO LO QUE QUERÁIS- han hecho todo el papeleo en inglés? A ellos sí que se los habréis aceptado, ¿verdad? ¿Y POR QUÉ A MÍ NO?

Nacionalismos, Constitución y problemas sociolingüísticos a parte, TÍO, QUE SON CUATRO LÍNEAS EN CATALÁN. Cuatro líneas donde lo único que tienes que entender es mi nombre (SARA V. Z.), mi fecha de nacimiento (10/06/1993), mi DNI (4********), el colegio donde he estudiado (CIDE), la nota media de mi expediente (9.11) y una frase que dice algo así como certific que [insertar los datos anteriores aquí] ha aconseguit la Matrícula d'Honor en Batxiller amb una nota mitjana de 9.11. ¿En serio es tan difícil el catalán? ¿En serio hay muchas cosas que no vas a poder entender?
CHÚPAME UN PIE (por no decir que me comas cierta cosa).

Y ahora tengo que llamar otra vez a mi colegio a pedir que por favor me den un Certificado Académico en un folio con el membrete del colegio, su escudo, su logo, su sello y tres gotas de sangre del Director y ESCRITO EN CASTELLANO PARA QUE EL SECRETARIO PUEDA COMPRENDERLO PERFECTAMENTE. Y tengo que entregarlo antes del 22 de octubre porque si no, me quitan la bonificación por ser una empollona.

VIVA LA BUROCRACIA.




domingo, 2 de octubre de 2011

Primera semana ¿superada?

Muy bien, lectores míos (y si os llamo lectores y no seguidores es porque sólo tengo 5 de estos últimos pero las estadísticas dicen que me leen muchos más, maldita sea), llevo ya una semanita y yo me quiero morir.
A ver, explícome. Nada más llegar aquí el sábado, los veteranos me pidieron 2 euros para una fiesta de bienvenida. Yo, pobre, ingenua e ilusa, pensé que habría novatadas y fui a donde me dijeron que tenía que ir más tensa que Spiderman en un descampado. Y cuando llegué había dos grupos: uno de unos 7 jóvenes con pintas de macho alfa y otro de 4 novatillos tan acojonados como yo. Obviamente, me presenté ante estos últimos. Y ahí empezó todo.
Así como llegaba la gente, se iba presentando (lo cual fue una absoluta tontería porque cuando las cervezas empezaron a rular por ahí (¿rular? ¡¿en serio?! ¿pero es que alguien dice eso ya?) la gente -y sobre todo, yo- se iba olvidando de los nombres con la misma facilidad y rapidez con la que el nivel de cerveza de las latas disminuía). Total, que aquella noche acabé más contenta que todas las cosas y habiendo conocido más gente que en todo Bachiller.
A la mañana siguiente los veteranos nos invitaron a churros una masa rara que no eran churros ni eran ná y chocolate rancio. Y luego, uno de los chicos que conocí la noche anterior (y del que milagrosamente me acordaba porque se me presentó cuando aún no había probado ni gota de cerveza) me dijo que a las 12 un grupito de gente iba a ir a conocer la ciudad y que si quería ir con ellos. Acepté. Y qué mal lo pasé.
Conducidos por dos veteranos, fuimos subiendo cuestas y más cuestas a la una de la tarde con más hambre que cualquier cosa mientras la gente me saludaba y yo no recordaba quién era. Pero el final mereció la pena: acabamos yendo de tapas por ahí.
Por la noche nos dijeron que había farra en el Botellódromo y luego en una discoteca súper pija por la que había que pagar 7 euros. Luego recordé que a la mañana siguiente tenía clase a las 8.30 y dije que mejor que no. Pero más tarde mi compañera de habitación QUE ES LA PERSONA MÁS MAJA DEL MUNDO ENTERO Y QUE UN DÍA VOY A HACER UN POST SÓLO SOBRE ELLA PORQUE TIENE EL CIELO GANAO Y ES LA COSA MÁS BONICA DE TOA EXTREMADURA me dijo que (espera, ahora no recuerdo si fue ella o si fue otra chica que también es mu maja, pero da igual, la cosa es que alguien dijo algo) a ver si íbamos de tapas por el mismo sitio que por la mañana, pero de noche. Y entonces dije que vale. Y nos fuimos cinco chicas (de Málaga, Jaén, Extremadura, Canarias y yo) a beber y comer por 2 euros.
A la mañana siguiente empezaron las clases y seguí conociendo gente y siendo súper feliz y comí tostadas con tomate y zumos de naranja naturales por 1,30€ en mi facultad y todo muy bonito y la gente muy simpática y por la noche los de la resi estábamos en los banquitos hablando y conociéndonos mejor y todo eso. Hasta el jueves, noche de novatadas.

Esto somos nosotros antes de saber lo que nos iban a hacer

Total, que ahí estábamos todos tranquilamente esperando a que llegasen los que faltaban y sin preocuparnos por nada porque nos dijeron que las novatadas se habían hecho el domingo pasado. (Los veteranos son muy malas personas, porque primero se ganan tu confianza y luego te la clavan por la espalda). PERO MINTIERON. Empezamos a oír silbatos y la gente gritaba y los veteranos se reían cruelmente hasta que nos pillaron por banda y nos dejaron tal que así:

Con bolsas de basura y la cara pintada
Una vez acicalados, nos dirigimos en procesión hasta el Botellódromo. Y ya os podéis imaginar a 250 novatos (ma o meno) vestidos con bolsas de basura blancas y verdes gritando cosas como "Por la mañana sale el sol y por la noche salgo yo. CARLOS QUINTOOOOO OOOÉEEE, CARLOS QUINTOOOO OOOOÉEEE...", "¡Qué buenos son los amigos veteranos, qué buenos son que nos llevan de excursión!" y la mejor: "-¡Camarero! +¡¿Qué?! -¡CAMAREROO! +¡¿QUÉ?! -¡Una de tinto! +¡¿Una de tinto?! -¡CARLOS QUINTOOO, OÉ, CARLOS QUINTOOOO OOOÉEEE...!"
Total, que llegamos al Botellódromo con el botellón por la mitad y seguimos bebiendo y todo eso que hacen los vándalos y acabamos así:



El viernes por la mañana no era persona y encima me cagué en todo porque los de la uni me mandaron un mensaje diciendo que era una morosa y tuve que ir y resulta que estaba cerrada y estaba premenstrual y sólo quería matar gatitos y morirme porque encima mi compañera se había ido de tapas sin mí. Pero por la tarde salí a dar una vuelta con Maialen, que ya ha llegado y una gitana me echó un mal de ojo. Y creo que soy alérgica al romero.
Por la noche salimos los de la resi a un bar que se llama El perro andaluz, como el corto de Buñuel (qué modernilla soy, que lo he visto y todo y sé de que va y sé también que una señora lo denunció porque salía una escena en la que le rajan el ojo a una persona), y luego a un local donde había mojitos a 3 euros y luego a otro que se llama Blondie y que mola mucho y que es como el Cultura Club. Y luego a otro local donde nos querían cobrar 5 euros para entrar, pero al final entramos gratis. Y después, a eso de las 6 de la mañana, mi compi, el amigo mallorquín y yo nos fuimos hacia un kebab para que comieran tragaran como pavos un durum y entonces ME ENCONTRÉ CON ESE CHICO TAN MAJO QUE ERA DE GRANADA (y que sigue siéndolo) Y QUE HACÍA DESCENSO, BODY, SURF Y SNOW Y ME DIO SU NÚMERO DE TELÉFONO Y ME DIJO QUE EN INVIERNO ME LLEVARÍA A HACER SNOW CON SUS AMIGOS. Pero el taxi llegó y le tuve que decir adiós.

Ayer, sábado, me bajó la regla de una manera bestial. Iba doblada del dolor. Y me quedé en la cama todo el día y mi compañera me hizo una sopita. Y me perdí la gymkana :(
Luego por la noche nos fuimos a la habitación de alguien (que no sé de quién era) y empecé a tomarme una birra, pero me sentó como una patada en el estómago y la matriz y los riñones, todo a la vez, y tenía ganas de vomitar y sólo quería morirme y me fui a dormir.

Y ahora estoy esperando a que nos llamen para ir a la barbacoa.

Me duelen los riñones.



Por cierto, os quejaréis de entrada. Con esto relleno el cupo hasta dentro de otra semana, por lo menos.