En este segundo vídeo ya no le arruino la vida a Daphne, sino que se la arruinamos a una tercera persona cuyo nombre no diré porque se avergüenza de sí misma (y le damos pena).
Subid el volumen y contemplad, fieles lectores, el resultado de una tarde cualquiera de septiembre (y notad cómo se me fue la olla al escribir y ahora Daphne tiene nombre de plato de pasta)
Os pediría que nos tiraseis flores (o cacahuetes), pero como no se puede hacer por interné, DEJAD COMENTARIOS, MALDITOS.
1 comentario:
HOLA HOLICA VECINICA, me he metio en tu blóh.
Vengo de parte de Daphneajfdlñskf.
La del satélite prusiano.
No sé donde está el botón de darle a seguir a tu blog.
No se que has toca o pero lo has quitao.
jijiji
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