miércoles, 2 de septiembre de 2009

la nostalgia está a la vuelta de la esquina.

ahora que se va, volverá el vacío que consiguieron llenar. ahora que se va, volverán los días de nostalgia y las noches de sollozos; los recuerdos y el dolor... volverán las lágrimas al pensar en ese lugar, al oír ese nombre o al ver esa foto... pero también volverán las sonrisas al saber que, nuevamente, fue real.


- no, esta vez va a ser diferente. lo único que volverá será la estúpida cuenta, las ansias del teléfono y las ganas del papel y el boli; las historias, las anécdotas y, por supuesto, los sueños...

viernes, 17 de julio de 2009

rozando la perfección.

el hombre perfecto es grande, alto y moreno. el hombre perfecto tiene el pelo muy oscuro, barbita de tres días y unos ojos azules en los que me pierdo sin quererlo. el hombre perfecto es tranquilo y a la vez espontáneo -nunca sé por dónde me va a salir-. el hombre perfecto parle un peu de français y toca el piano. el hombre perfecto es misterioso y está lleno de magia.
he conocido al hombre perfecto. el hombre perfecto me ha besado y me he percatado de que lo tiene todo menos lo más importante: mi corazón, ya que éste le pertenece a otro.

lunes, 27 de abril de 2009

miedo, de nuevo.

burlemos a los días que nos separan, a las horas, a los minutos; burlemos al tiempo. burlemos al sol, a la lluvia, al viento; burlemos al cielo. burlemos al camino fácil y riámonos de los que lo han escogido.
detrás de todos esos pensamientos, como siempre, se escondía él, pero hoy había algo más: su olor. impregnado en dios sabe dónde, lo he sentido esta mañana. y tengo miedo. está actuando como una droga sobre mí y en lugar de salir corriendo en dirección contraria como hemos pactado hoy, me acerco. y me da igual si me hace daño, eso es lo malo. porque mi corazón ya no se puede romper más. lo pueden pisotear, aplastar y empotrar contra la pared, pero romperlo... no, eso ya no. por supuesto, el miedo que tengo no es por el daño que pueda llegar a sentir yo.
avisado estás.

sábado, 28 de marzo de 2009

contradicciones.

los sentimientos a flor de piel; el deseo nos envuelve. me gusta sentir el tacto de tu piel con la mía; me gusta sentirte.
sabes cómo hacer que me derrita y que tú lo sabes. sé que de un momento a otro lo vas a hacer, pero me gusta no saber con certeza cuándo pasará. me gusta sentir tus labios a esos escasos centímetros que nos separan. me gusta la tensión que me domina unos segundos antes de que lo hagas.
me gustas, mas te odio cuando no estás conmigo y no puedo más que recordarlo.

martes, 24 de marzo de 2009

esos pequeños detalles que te joden un preocioso día.

cuando sabes que falta un día menos para verle, no te importa levantarte a las 6.30 para estudiar un examen. cuando sabes que falta un día menos para verle, no te importa dormirte un rato en clase de sociales, ni sentirte como si peter griffin se te hubiera tirado encima; tampoco te importa que la espalda te impida sentarte normal y tengas la necesidad de estar en una posición en la que parece que te hayan metido un palo por el culo. ni mucho menos te importa que la rodilla te haga de las suyas, doliendo y haciendo ruidos extraños.
pero cuando te han dado un guantazo a modo de buenos días, tu mala hostia te ha causado pequeñas discusiones y la cara se te cae literalmente a cachos, la cosa cambia. cuando en tu propio silencio te percatas de todo lo que pasa a tu alrededor y te ves incapaz de controlarlo, la cosa cambia. cuando sabes que ya no hay vuelta atrás (has cambiado -todo ha cambiado- y las cosas vuelven a ser diferentes) y que has sido reemplazada otra vez, la cosa cambia.
porque entonces ya no eres feliz porque falta un día menos para verle.
ahora necesitas verle.

viernes, 20 de marzo de 2009

dolorosa rutina.

...y caminamos, cada uno a su ritmo, con la cabeza en su mundo y el silencio envolviéndonos. la tensión estaba en todas partes, podías respirarla. duele y cierro los ojos. no me paro, pues no quiero enfrentarme a vuestras duras miradas. respiro, cierro los puños y aguanto como una campeona. llegamos, dejo la mochila; aguanto de pie. subimos, duele y me siento ...y contemplamos el paisaje, cada uno desde su punto de vista, con la cabeza en su mundo y el silencio envolviéndonos. la tensión estaba en todas partes, podías respirarla. vuelve a doler y cierro los ojos. no me agacho, pues no quiero enfrentarme a vuestros duros -pero inocentes- comentarios. respiro, cierro los puños y aguanto como una campeona. bajamos, me pongo la mochila; aguanto de pie. viene, me abraza; duele. las lágrimas amenazan con salir, pero no se lo permito. me voy... y me sigue, cada uno a su ritmo, con la cabeza en su mundo y el silencio envolviéndonos. la tensión estaba en todas partes, podías respirarla. duele y cierro los ojos. no me paro, pues no quiero enfrentarme a él. respiro, cierro los puños y aguanto como una campeona....

sábado, 14 de marzo de 2009

clack.

-joder, hay que ir con cuidado contigo.

eres un paquete, una pupas. cuando no es la rodilla es el hombro, cuando no es ninguna de las dos cosas te abres la cabeza; si no te la abres, te revientas el labio y cuando no lo haces, te vuelves a joder la rodilla. si es que tus articulaciones dan verdadera pena. igual que tú. no me extraña que ya no te tomen en serio. cómete las consecuencias y no huyas, joder.

-sí, tienes razón.

miércoles, 11 de marzo de 2009

200 eta aurrera.

echando la vista hacia atrás aparecisteis vosotras, otra vez. y por eso os odio: me hacéis daño.
me hicisteis olvidar quién era y quién fui una vez. me hicisteis cambiar y, de algún modo, crecer. me hicisteis sentir lo que era la amistad y conocer la palabra benevolencia. me acompañasteis, me cuidasteis, me tratasteis como una más de vosotras. a pesar de nuestras diferencias, conseguisteis que me adaptara a todo aquello de forma natural. me enseñasteis.
pero todo desapareció y, como si de una droga se tratase, me provocasteis síndrome de abstinencia. me encerré en mí misma y lo mandé todo a la mierda. intenté arreglar las cosas, pero todo seguía mal y las ganas de volver no hacían más que aumentar.
más tarde, por fortuna, cierta gente consiguió ayudarme a superar el mono. fui feliz. no completamente, claro está, pero me recuperé muchísimo. fui capaz de plantarle cara a la realidad y no evadirme, como hacía entonces y vuelvo a hacer ahora.
es increíble cómo apenas 28 minutos de llamada son suficientes para destrozar todo aquel proceso de desintoxicación.
lágrimas, fotos, cartas, canciones y una bandera; momentos, días y sueños. es todo lo que me queda de vosotras. eso y una absurda cuenta que en vez de ir hacia atrás va hacia adelante. me hacéis daño y por eso os odio y os necesito, otra vez.

domingo, 8 de marzo de 2009

distancias cada vez más tangibles.

nadie tiene la culpa de esto. mejor dicho, todos somos culpable desde el día en que decidimos evolucionar.
no podemos quedarnos atascados en un momento concreto de nuestra vida, por muy perfecto que sea. necesitamos ir hacia delante. para ello, pero, tenemos que sacrificar algo... o alguien. por eso os entiendo.
tal vez sea la frase que más odio, pero también es la más cierta. ya nada es como antes. pero supongo que éste es el papel que se me ha asignado en la gran obra de la vida. yo soy la que se para a pensar mientas está cagando, o en la ducha, o en esas largas noches en las que una no puede dormir. soy la que recapacita acerca de todo y nada, la que llega a concluiones que desería no haber llegado jamás. soy yo la que no es capaz de seguir adelante. soy yo la que prefiere hivernar después de haber vivido uno de los mejores momentos de su vida para no tener que lamentarse en el futuro, cuando todo vuelva a ser diferente. soy una cobarde. me niego a aceptar que ya nunca más será como fue... soy la que huye.
por eso mismo, empiezo a pasar un poco de todo esto. porque prefiero huir a ese sitio que sólo conoce la parte buena de esta vida -y un poco también la tristeza de las despedidas- a hacerle frente a las cosas no tan buenas de nuestras vidas.
sólo quiero un rinconcito en el mundo donde no sienta el anhelo que siento aquí.
de nuevo, os necesito.

lagunak betiko, 197.