domingo, 8 de marzo de 2009

distancias cada vez más tangibles.

nadie tiene la culpa de esto. mejor dicho, todos somos culpable desde el día en que decidimos evolucionar.
no podemos quedarnos atascados en un momento concreto de nuestra vida, por muy perfecto que sea. necesitamos ir hacia delante. para ello, pero, tenemos que sacrificar algo... o alguien. por eso os entiendo.
tal vez sea la frase que más odio, pero también es la más cierta. ya nada es como antes. pero supongo que éste es el papel que se me ha asignado en la gran obra de la vida. yo soy la que se para a pensar mientas está cagando, o en la ducha, o en esas largas noches en las que una no puede dormir. soy la que recapacita acerca de todo y nada, la que llega a concluiones que desería no haber llegado jamás. soy yo la que no es capaz de seguir adelante. soy yo la que prefiere hivernar después de haber vivido uno de los mejores momentos de su vida para no tener que lamentarse en el futuro, cuando todo vuelva a ser diferente. soy una cobarde. me niego a aceptar que ya nunca más será como fue... soy la que huye.
por eso mismo, empiezo a pasar un poco de todo esto. porque prefiero huir a ese sitio que sólo conoce la parte buena de esta vida -y un poco también la tristeza de las despedidas- a hacerle frente a las cosas no tan buenas de nuestras vidas.
sólo quiero un rinconcito en el mundo donde no sienta el anhelo que siento aquí.
de nuevo, os necesito.

lagunak betiko, 197.

No hay comentarios: