miércoles, 11 de marzo de 2009

200 eta aurrera.

echando la vista hacia atrás aparecisteis vosotras, otra vez. y por eso os odio: me hacéis daño.
me hicisteis olvidar quién era y quién fui una vez. me hicisteis cambiar y, de algún modo, crecer. me hicisteis sentir lo que era la amistad y conocer la palabra benevolencia. me acompañasteis, me cuidasteis, me tratasteis como una más de vosotras. a pesar de nuestras diferencias, conseguisteis que me adaptara a todo aquello de forma natural. me enseñasteis.
pero todo desapareció y, como si de una droga se tratase, me provocasteis síndrome de abstinencia. me encerré en mí misma y lo mandé todo a la mierda. intenté arreglar las cosas, pero todo seguía mal y las ganas de volver no hacían más que aumentar.
más tarde, por fortuna, cierta gente consiguió ayudarme a superar el mono. fui feliz. no completamente, claro está, pero me recuperé muchísimo. fui capaz de plantarle cara a la realidad y no evadirme, como hacía entonces y vuelvo a hacer ahora.
es increíble cómo apenas 28 minutos de llamada son suficientes para destrozar todo aquel proceso de desintoxicación.
lágrimas, fotos, cartas, canciones y una bandera; momentos, días y sueños. es todo lo que me queda de vosotras. eso y una absurda cuenta que en vez de ir hacia atrás va hacia adelante. me hacéis daño y por eso os odio y os necesito, otra vez.

No hay comentarios: