los sentimientos a flor de piel; el deseo nos envuelve. me gusta sentir el tacto de tu piel con la mía; me gusta sentirte.
sabes cómo hacer que me derrita y sé que tú lo sabes. sé que de un momento a otro lo vas a hacer, pero me gusta no saber con certeza cuándo pasará. me gusta sentir tus labios a esos escasos centímetros que nos separan. me gusta la tensión que me domina unos segundos antes de que lo hagas.
me gustas, mas te odio cuando no estás conmigo y no puedo más que recordarlo.
"Señor: usted sabe de sobra que la vida está llena de infinitos absurdos, tan evidentes que ni siquiera tienen necesidad de parecer verosímiles, porque son verdaderos" - PIRANDELLO, L. (Seis personajes en buscar de autor)
sábado, 28 de marzo de 2009
martes, 24 de marzo de 2009
esos pequeños detalles que te joden un preocioso día.
cuando sabes que falta un día menos para verle, no te importa levantarte a las 6.30 para estudiar un examen. cuando sabes que falta un día menos para verle, no te importa dormirte un rato en clase de sociales, ni sentirte como si peter griffin se te hubiera tirado encima; tampoco te importa que la espalda te impida sentarte normal y tengas la necesidad de estar en una posición en la que parece que te hayan metido un palo por el culo. ni mucho menos te importa que la rodilla te haga de las suyas, doliendo y haciendo ruidos extraños.
pero cuando te han dado un guantazo a modo de buenos días, tu mala hostia te ha causado pequeñas discusiones y la cara se te cae literalmente a cachos, la cosa cambia. cuando en tu propio silencio te percatas de todo lo que pasa a tu alrededor y te ves incapaz de controlarlo, la cosa cambia. cuando sabes que ya no hay vuelta atrás (has cambiado -todo ha cambiado- y las cosas vuelven a ser diferentes) y que has sido reemplazada otra vez, la cosa cambia.
porque entonces ya no eres feliz porque falta un día menos para verle.
ahora necesitas verle.
pero cuando te han dado un guantazo a modo de buenos días, tu mala hostia te ha causado pequeñas discusiones y la cara se te cae literalmente a cachos, la cosa cambia. cuando en tu propio silencio te percatas de todo lo que pasa a tu alrededor y te ves incapaz de controlarlo, la cosa cambia. cuando sabes que ya no hay vuelta atrás (has cambiado -todo ha cambiado- y las cosas vuelven a ser diferentes) y que has sido reemplazada otra vez, la cosa cambia.
porque entonces ya no eres feliz porque falta un día menos para verle.
ahora necesitas verle.
viernes, 20 de marzo de 2009
dolorosa rutina.
...y caminamos, cada uno a su ritmo, con la cabeza en su mundo y el silencio envolviéndonos. la tensión estaba en todas partes, podías respirarla. duele y cierro los ojos. no me paro, pues no quiero enfrentarme a vuestras duras miradas. respiro, cierro los puños y aguanto como una campeona. llegamos, dejo la mochila; aguanto de pie. subimos, duele y me siento ...y contemplamos el paisaje, cada uno desde su punto de vista, con la cabeza en su mundo y el silencio envolviéndonos. la tensión estaba en todas partes, podías respirarla. vuelve a doler y cierro los ojos. no me agacho, pues no quiero enfrentarme a vuestros duros -pero inocentes- comentarios. respiro, cierro los puños y aguanto como una campeona. bajamos, me pongo la mochila; aguanto de pie. viene, me abraza; duele. las lágrimas amenazan con salir, pero no se lo permito. me voy... y me sigue, cada uno a su ritmo, con la cabeza en su mundo y el silencio envolviéndonos. la tensión estaba en todas partes, podías respirarla. duele y cierro los ojos. no me paro, pues no quiero enfrentarme a él. respiro, cierro los puños y aguanto como una campeona....
sábado, 14 de marzo de 2009
clack.
-joder, hay que ir con cuidado contigo.
eres un paquete, una pupas. cuando no es la rodilla es el hombro, cuando no es ninguna de las dos cosas te abres la cabeza; si no te la abres, te revientas el labio y cuando no lo haces, te vuelves a joder la rodilla. si es que tus articulaciones dan verdadera pena. igual que tú. no me extraña que ya no te tomen en serio. cómete las consecuencias y no huyas, joder.
-sí, tienes razón.
eres un paquete, una pupas. cuando no es la rodilla es el hombro, cuando no es ninguna de las dos cosas te abres la cabeza; si no te la abres, te revientas el labio y cuando no lo haces, te vuelves a joder la rodilla. si es que tus articulaciones dan verdadera pena. igual que tú. no me extraña que ya no te tomen en serio. cómete las consecuencias y no huyas, joder.
-sí, tienes razón.
miércoles, 11 de marzo de 2009
200 eta aurrera.
echando la vista hacia atrás aparecisteis vosotras, otra vez. y por eso os odio: me hacéis daño.
me hicisteis olvidar quién era y quién fui una vez. me hicisteis cambiar y, de algún modo, crecer. me hicisteis sentir lo que era la amistad y conocer la palabra benevolencia. me acompañasteis, me cuidasteis, me tratasteis como una más de vosotras. a pesar de nuestras diferencias, conseguisteis que me adaptara a todo aquello de forma natural. me enseñasteis.
pero todo desapareció y, como si de una droga se tratase, me provocasteis síndrome de abstinencia. me encerré en mí misma y lo mandé todo a la mierda. intenté arreglar las cosas, pero todo seguía mal y las ganas de volver no hacían más que aumentar.
más tarde, por fortuna, cierta gente consiguió ayudarme a superar el mono. fui feliz. no completamente, claro está, pero me recuperé muchísimo. fui capaz de plantarle cara a la realidad y no evadirme, como hacía entonces y vuelvo a hacer ahora.
es increíble cómo apenas 28 minutos de llamada son suficientes para destrozar todo aquel proceso de desintoxicación.
lágrimas, fotos, cartas, canciones y una bandera; momentos, días y sueños. es todo lo que me queda de vosotras. eso y una absurda cuenta que en vez de ir hacia atrás va hacia adelante. me hacéis daño y por eso os odio y os necesito, otra vez.
me hicisteis olvidar quién era y quién fui una vez. me hicisteis cambiar y, de algún modo, crecer. me hicisteis sentir lo que era la amistad y conocer la palabra benevolencia. me acompañasteis, me cuidasteis, me tratasteis como una más de vosotras. a pesar de nuestras diferencias, conseguisteis que me adaptara a todo aquello de forma natural. me enseñasteis.
pero todo desapareció y, como si de una droga se tratase, me provocasteis síndrome de abstinencia. me encerré en mí misma y lo mandé todo a la mierda. intenté arreglar las cosas, pero todo seguía mal y las ganas de volver no hacían más que aumentar.
más tarde, por fortuna, cierta gente consiguió ayudarme a superar el mono. fui feliz. no completamente, claro está, pero me recuperé muchísimo. fui capaz de plantarle cara a la realidad y no evadirme, como hacía entonces y vuelvo a hacer ahora.
es increíble cómo apenas 28 minutos de llamada son suficientes para destrozar todo aquel proceso de desintoxicación.
lágrimas, fotos, cartas, canciones y una bandera; momentos, días y sueños. es todo lo que me queda de vosotras. eso y una absurda cuenta que en vez de ir hacia atrás va hacia adelante. me hacéis daño y por eso os odio y os necesito, otra vez.
domingo, 8 de marzo de 2009
distancias cada vez más tangibles.
nadie tiene la culpa de esto. mejor dicho, todos somos culpable desde el día en que decidimos evolucionar.
no podemos quedarnos atascados en un momento concreto de nuestra vida, por muy perfecto que sea. necesitamos ir hacia delante. para ello, pero, tenemos que sacrificar algo... o alguien. por eso os entiendo.
tal vez sea la frase que más odio, pero también es la más cierta. ya nada es como antes. pero supongo que éste es el papel que se me ha asignado en la gran obra de la vida. yo soy la que se para a pensar mientas está cagando, o en la ducha, o en esas largas noches en las que una no puede dormir. soy la que recapacita acerca de todo y nada, la que llega a concluiones que desería no haber llegado jamás. soy yo la que no es capaz de seguir adelante. soy yo la que prefiere hivernar después de haber vivido uno de los mejores momentos de su vida para no tener que lamentarse en el futuro, cuando todo vuelva a ser diferente. soy una cobarde. me niego a aceptar que ya nunca más será como fue... soy la que huye.
por eso mismo, empiezo a pasar un poco de todo esto. porque prefiero huir a ese sitio que sólo conoce la parte buena de esta vida -y un poco también la tristeza de las despedidas- a hacerle frente a las cosas no tan buenas de nuestras vidas.
sólo quiero un rinconcito en el mundo donde no sienta el anhelo que siento aquí.
de nuevo, os necesito.
lagunak betiko, 197.
no podemos quedarnos atascados en un momento concreto de nuestra vida, por muy perfecto que sea. necesitamos ir hacia delante. para ello, pero, tenemos que sacrificar algo... o alguien. por eso os entiendo.
tal vez sea la frase que más odio, pero también es la más cierta. ya nada es como antes. pero supongo que éste es el papel que se me ha asignado en la gran obra de la vida. yo soy la que se para a pensar mientas está cagando, o en la ducha, o en esas largas noches en las que una no puede dormir. soy la que recapacita acerca de todo y nada, la que llega a concluiones que desería no haber llegado jamás. soy yo la que no es capaz de seguir adelante. soy yo la que prefiere hivernar después de haber vivido uno de los mejores momentos de su vida para no tener que lamentarse en el futuro, cuando todo vuelva a ser diferente. soy una cobarde. me niego a aceptar que ya nunca más será como fue... soy la que huye.
por eso mismo, empiezo a pasar un poco de todo esto. porque prefiero huir a ese sitio que sólo conoce la parte buena de esta vida -y un poco también la tristeza de las despedidas- a hacerle frente a las cosas no tan buenas de nuestras vidas.
sólo quiero un rinconcito en el mundo donde no sienta el anhelo que siento aquí.
de nuevo, os necesito.
lagunak betiko, 197.
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