viernes, 31 de diciembre de 2010

Duermo mal.

Y por eso sueño cosas raras.
Hoy, por ejemplo, estaba en mi mansión (sí, en mi sueño vivía en una mansión) haciendo un examen de filosofía con el compañero de clase más repelente de la historia cuando, de pronto, llega Johnny Depp borracho diciéndome que lo nuestro era imposible. Yo, impasible, le decía que vale, que había encontrado a otro. Y en ese momento apareció mi amado: Jim Carrey disfrazado de el Grinch en un Cadillac.

En serio, ¿qué me está pasando?

1 comentario:

Daphne. dijo...

A mí lo único que me asusta de tu sueño es la cantidad de cameos que ha introducido tu subconsciente.